¿Qué mensajes nos dejó la Conferencia General de la UMC?

Por: Ana María Rodríguez

Acudí a la Conferencia General de la Iglesia Metodista como observadora. Desde el domo cientos de observadores pudimos presenciar las decisiones adoptadas por los más de 800 delegados de todo el mundo, que hacen parte de esta denominación global. Esta sesión especial se realizó con el propósito principal de actuar con base en un reporte de la “Commission on a Way Forward”, en el cual se autorizaba revisar los apartes en el Libro de la Disciplina que estaban relacionados con la sexualidad humana y que prohíben que las personas LGBTIQ+ puedan ser clérigos (pastores, diáconos, obispos) y explorar las opciones encaminadas a fortalecer la unidad de la iglesia.

Uno de los elementos esenciales que define esta denominación es su diversidad social, teológica y geográfica[1], características que la expandieron, no solamente en los Estados Unidos donde su espíritu pionero creó iglesias metodistas en casi todos los condados de los Estados Unidos (casi 3000 de los 3140 condados de EE. UU. En la década de 1950, según Schaller, 1994)[2], sino que además cuenta con misiones en más de 136 países, cuenta con 6.951.278 miembros laicos (pertenecientes a 31.867 iglesias) en los Estados Unidos y 5.663.340 (pertenecientes a 12.255 iglesias) en los continentes de África, Asia y Europa, de acuerdo con las cifras publicadas en el portal de la UMC, basadas en cálculos del año 2016[3].

No es la primera vez que esta iglesia global discute este tema. Dado que el libro de la disciplina incluyó a la homosexualidad como una práctica “incompatible con las enseñanzas cristianas” desde el año 1968. Antes de dicha fecha, no se encontraba esta disposición. La discusión sobre la inclusión de personas LGBTQ+ viene desde 1972[4]. Por ejemplo, en 1988, también en St. Louis, Missouri se realizó una conferencia general, cuyo asunto más importante fue la homosexualidad[5]. En 1992 también se discutió el tema y posteriormente se realizó una encuesta, en la que de forma aleatoria se preguntó al 50% de los delegados cómo se definían, si conservadores o liberales, las respuestas fueron muy similares a una encuesta oficial realizada por la misma iglesia. En los resultados un 54.5% (54.2%, según la encuesta oficial) se definieron conservadores y un 45% (45.8%, según la encuesta oficial) se definían como liberales.[6] En 1996 la encuesta oficial de los delegados a la Conferencia General más liberal que los laicos en cuestiones políticas/sociales: el 61.5% del clero indicaba una posición liberal, el 51.3% de la población, en los laicos 48.1% liberal, 48.9% conservador[7]. En las siguientes conferencias generales en los años 2000 también se discutió el tema, con el mismo resultado: la iglesia continuó prohibiendo que las personas diversamente sexuales fueran clérigas.

La Conferencia General, normalmente se reúne cada cuatro años, según lo establece el Libro de la Disciplina de la UMC, sin embargo, la iglesia consideró esencial tener una conferencia general que definiera exclusivamente el asunto relacionado con las personas LGBTIQ+. Lo anterior, puesto que hay varias personas abiertamente gais que hacen parte del ministerio y a quienes no se les ha aplicado la restricción dispuesta en el Libro de la Disciplina, ni tampoco se les ha adelantado un proceso disciplinario para separarlas del cargo.

Para discutir este tema, se presentaron varios planes, el One Church Plan, que proponía eliminar la disposición que establecía la incompatibilidad y dejar que cada iglesia definiera internamente si ordenaban o no personas LGBTIQ+. El Traditional Plan, que buscaba mantener el Libro de la Disciplina tal como está, pero además buscaba que reforzar esta disposición, con el fin de que se adelanten los procesos disciplinarios contra las personas LGBTIQ+ que estén ejerciendo el cargo y evitar que se nombren nuevas personas abiertamente homosexuales y que se sancione a aquellos que realicen matrimonios de personas del mismo sexo. Hubo otras propuestas relacionadas sobre la desafiliación de la iglesia, pensiones y deudas y otras propuestas sobre como afrontar la sexualidad humana en el Libro de la Disciplina.

Después de que en las elecciones se decidiera votar no al One Church Plan por una votación de 54.56% sobre una de 45.44% y que, en cambio, se acogiera el Traditional Plan, por una votación de 56.22% sobre 43.78%, considero que que son varios los mensajes que nos deja esta Conferencia General y que es fundamental que no los dejemos perder, pues estos pueden ser el motor de acciones futuras en la construcción de la iglesia más inclusiva.

Los efectos de la colonización

La colonización tiene un alto impacto en las comunidades cristianas por fuera de los Estados Unidos. Las misiones desarrolladas en otros países por fuera de los Estados Unidos que introdujeron conceptos como la homosexualidad como pecado, se mantienen hasta ahora. Algunos se han referido a la ironía del metodismo de los Estados Unidos, con respecto al éxito de su evangelización, en palabras de Abraham, citado por Udis-Kessler:

“La mayoría de nuestros problemas actuales en el Metodismo Unido provienen de nuestro éxito en la evangelización de los Estados Unidos. Expresado expresamente, la iglesia se ha convertido en víctima de su propio éxito misional (Abraham 199S: 86)”[8].

Frente a este tema, es esencial, también, notar el hecho de que la iglesia de los Estados Unidos se encuentra en decrecimiento, en tanto que, en las conferencias ubicadas por fuera de este país, hay una tendencia al crecimiento. De acuerdo con la Asociación “Weleyan Covenant”, desde el año 1968 la membresía de la Iglesia Metodista Unida en los Estados Unidos tuvo una gran caída, de tener más 11 millones de miembros a tener menos de 7 millones asistentes, mientras que, en las iglesias afuera de este país tienen más de 12.5 millones de asistentes[9], con base en datos del año 2016. De continuar dicha tendencia, la membresía estadounidense podría convertirse en una minoría dentro de la denominación global.

            También cabe preguntarse si a las comunidades que se encuentran fuera de los Estados Unidos se les considera como iguales y se les respeta como tales. El racismo sigue siendo una pesadilla sobre la cual debemos adoptar una opción decisiva. La presentación de varios delegados internacionales, que manifestaron su apoyo al Plan Tradicional, mostró la posición negativa de varias personas que siguen perpetuando la discriminación y los prejuicios basados en el fenotipo. Es fundamental que se asuma la responsabilidad por la colonización que fue reflejada en las opiniones de iglesias de otros países fuera de los Estados Unidos. Las posturas relacionadas con la sexualidad humana que presentaron los delegados foráneos son el fruto de años de colonización y reglas impuestas por la iglesia blanca colonizadora. Continuar con las dinámicas de etiquetamiento del otro simplemente no abren las puertas a la conciliación y el diálogo.

La sexualidad humana y los derechos humanos

La iglesia se encuentra lejos de comprender la diversidad de la sexualidad humana. La iglesia sigue gobernada por preconcepciones sobre la sexualidad, basadas en interpretaciones desuetas del texto bíblico. No ha sido suficiente la difusión que muchos hemos realizado, con el fin de sensibilizar a los creyentes sobre la ausencia del concepto «homosexualidad», tal como la comprendemos actualmente, en la Biblia. Textos como la destrucción de Sodoma y Gomorra y algunos pasajes de las cartas de Pablo siguen siendo los fundamentos que muchas voces conservadoras usan para justificar que la homosexualidad es pecado. Sin embargo, hay varios estudios acuciosos sobre el tema, que especifican que las conductas reprendidas son la pedofilia, la prostitución, la violación sexual y la adoración a otros dioses.

Otro mensaje claro que recibimos de la Conferencia General de la UMC es que los sectores conservadores siguen centrando sus argumentos contra la homosexualidad, que ellos definen una decisión. Lamentablemente, esta posición ignora que se ha comprobado científicamente que ser gay no es una opción, sino una característica del ser humano, en la que se tiene muy poca o casi nula posibilidad de decisión[10], pues surge de la combinación de factores genéticos, biológicos y ambientales que no son controlados por las personas LGBTIQ+. Lo anterior demuestra el poco conocimiento y sensibilización sobre el tema, así como los prejuicios que se siguen erigiendo para discriminar al “otro”.

 Estas opiniones sobre la sexualidad humana llevan de fondo la creencia de que la homosexualidad puede ser “revertida”. Este tipo de creencias no sólo es lamentable, sino también es peligrosa. Es momento de parar con la propagación y promoción de terapias de reconversión, que buscan redirigir el gusto de las personas LGBTQI+ hacia personas del otro sexo. Tales terapias, no solamente no han demostrado ser ineficaces para cambiar la orientación sexual, sino que han sido denunciadas por sus abusos, malos tratos y las graves consecuencias psicológicas en quienes se han sometido a ellas[11]. Es esencial que la iglesia comprenda que las personas no deciden ser homosexuales y, en consecuencia, puedan reconocer a las personas LGBTQI+ como parte de una creación diversa.

Iglesia como espacio seguro

Social, histórica y culturalmente hablando, se considera que la comunidad de fe es un lugar seguro para crecer, desarrollarse, crear lazos y realizar actividades de liderazgo. Cuando se cierran las puertas de iglesia a las personas LGBTQI+ también se cierran los espacios para desarrollar la espiritualidad, un aspecto esencial para muchos seres humanos. Las sentencias proferidas por la iglesia tienen un impacto profundo en la imagen que las comunidades tienen acerca de Dios. El mensaje de rechazo que la iglesia deja en sus asistentes puede dejar marcas de por vida en las personas que se congregan en ella. Nuevamente vale recordar que cuando la iglesia exige a las personas QUEER, dejar de serlo, básicamente les obliga a realizar un imposible, pues la homosexualidad, tal como la heterosexualidad son identidades del ser humano que son determinadas por factores genéticos, biológicos y sociológicos, como ya se mencionó.

La iglesia no ha comprendido que ser una persona LGBTQI+, conlleva altos riesgos sociales, familiares y personales. Que el continuo rechazo por parte de sus familiares, amigos y desconocidos puede representar una mayor posibilidad de sufrir depresión, de ser atacado en la calle, de morir a una edad menor en comparación con personas heterosexuales y de recibir violencia de la sociedad, tanto en sus entornos cercanos, como en los no cercanos[12].

Tampoco es equiparable el hecho de rechazar a las personas LGBTQI+, con el hecho de rechazar los comentarios homofóbicos. En varias de las participaciones, los delegados conservadores, afirmaron que se sentían victimizados por el hecho de manifestar su fe. Lo cierto es que es momento de que la iglesia conservadora abandone la «neovictimizacion» y se dé cuenta de lo hirientes y dañinos que son sus apreciaciones sobre las personas gay. No es lo mismo solicitarle a iglesia conservadora que se abstenga de proferir juicios contra las personas QUEER, al riesgo que enfrentan estas mismas personas a lo largo de su vida. Las iglesias no pueden ser espacios de violencia, deben ser espacios seguros.

La UMC ha tratado de decidir este tema en varias oportunidades y la respuesta ha sido la misma.  Estas no son decisiones que se adopten por medio de procesos democráticos, de unos decidiendo sobre la dignidad de otros. Hace la sensibilización sobre estos temas, el diálogo, la creación de conexiones entre las distintas ramas progresistas y nuevas lecturas del texto. Es momento de crear espacios abiertos, seguros y respetuosos para todas las identidades. Reconocer a Dios en el otro. Reconocer a Dios en la diversidad. Promover el crecimiento de las personas en ambientes de amor, comprensión y empatía.

BIBLIOGRAFIA

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Wood, James, and Jon Bloch. «The Role of Church Assemblies in Building a Civil Society: The Case of the United Methodist General Conference’s Debate on Homosexuality.» Sociology of Religion 56, no. 2 (1995): 121-136.


[1] Stephens, John, and Rubenstein, Richard E. Conflicts over Homosexuality in the United Methodist Church: Testing Theories of Conflict Analysis and Resolution, 1997, ProQuest Dissertations and Theses., 48.

[2] Ídem, 48. Traducción propia.

[3] Communications, U. (2019). United Methodists At-A-Glance – The United Methodist Church. [online] The United Methodist Church. Available at: http://www.umc.org/who-we-are/united-methodists-at-a-glance [Accessed 29 Mar. 2019].

[4] Udis-Kessler, Amanda, and Spangler, Eve. Lines in the Sand: The Struggle over Lesbian/gay/bisexual/transgender Inclusion in the United Methodist Church, 2002, ProQuest Dissertations and Theses, p ii

[5] Harper, Ruth, and Harper, George. «Homosexuality: UMC’s Turn to Vote.» The Christian Century 105, no. 12 (1988). P. 356.

[6] Wood, James, and Jon Bloch. «The Role of Church Assemblies in Building a Civil Society: The Case of the United Methodist General Conference’s Debate on Homosexuality.» Sociology of Religion 56, no. 2 (1995), p. 125

[7] Stephens, John, and Rubenstein, Richard E. Conflicts over Homosexuality in the United Methodist Church: Testing Theories of Conflict Analysis and Resolution, 1997, ProQuest Dissertations and Theses, p. 49

[8] Udis-Kessler, Amanda, and Spangler, Eve. Lines in the Sand: The Struggle over Lesbian/gay/bisexual/transgender Inclusion in the United Methodist Church, 2002, ProQuest Dissertations and Theses, p 306

[9] Dipaolo, Joe. The Dis-United Methodist Church: Growth, Conflict, and the Uncertain Way Forward. Junio 6, 2018. [Online] Wesleyan Covenant Association. https://wesleyancovenant.org/2018/06/06/the-dis-united-methodist-church-growth-conflict-and-the-uncertain-way-forward/ [Accessed 29 Mar. 2019]

[10] American Phycological Association, Sexual Orientation & Homosexuality. [Online] https://www.apa.org/topics/lgbt/orientation. [Accessed 29 Mar. 2019]

[11] Ghose, Tia, Why Gay Conversion Therapy Is Harmful. Abril 10 de 2015, [Online] Live Science. https://www.livescience.com/50453-why-gay-conversion-therapy-harmful.html [Accessed 29 Mar. 2019]

[12] American Phycological Association, Orientación sexual e identidad de género. [Online] https://www.apa.org/centrodeapoyo/sexual [Accessed 29 Mar. 2019]

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