Investigar lo religioso en lo público en América Latina: puntos ciegos y propuestas

Por Edgar Zavala-Pelayo

El presente texto es una reflexión indebidamente breve sobre el estudio de “lo religioso”[1] en las arenas públicas en América Latina, así como una introducción, o mejor dicho esbozo de introducción, de criterios teórico-metodológicos para estrategias alternativas de investigación que puedan contribuir crítica y significativamente a las discusiones sobre lo religioso en lo público realizadas tanto en la academia como entre la sociedad civil y las instituciones de gobierno.

Aunque al inicio con cautela y con cierto predominio de autores religiosos únicamente, mucho esfuerzo se ha puesto y muchas páginas se han utilizado en América Latina en los siglos XX y XXI para documentar, describir y explicar en las distintas regiones del continente la presencia y actividad constante de lo religioso. Si bien en un inicio en muchas de estas páginas la iglesia católica, sus sub-instituciones y el catolicismo en general ocuparon un lugar central como objetos de estudio, las crecientes minorías religiosas de la segunda mitad del siglo XX – así como las minorías históricas que en su momento fueron poco estudiadas – comenzaron gradualmente a atraer la atención de los investigadores. En la mitad de los 90s, Uribe[2] apuntaba, por ejemplo, los trabajos realizados en este terreno en países como Brasil, México, Colombia y Venezuela, así como las investigaciones de minorías religiosas realizadas por investigadores extranjeros desde las décadas de los 60s y 70s en países como Chile y Guatemala. Pero el estudio de lo religioso también se ha efectuado en relación a éste y sus relaciones con las dimensiones extra religiosas de la sociedad. Sin duda hay una cantidad inmensa de trabajos al respecto. Solo para recordar algunos cuantos pueden mencionarse, por ejemplo, los trabajos sobre el rol de las iglesias en las dictaduras en países de América del Sur en la primera y segunda mitad de siglo XX[3]; o las investigaciones sobre movimientos políticos y armados en América Central y sus diversas relaciones con ciertas versiones y componentes de la Teología de la Liberación[4].

Una mirada superficial a las dimensiones religiosas del continente en la actualidad, nos demuestra también que las realidades en las que pueden seguir investigándose las incidencias de lo religioso en las dimensiones sociales, políticas, culturales y económicas de las sociedades latinoamericanas del siglo XXI, siguen estando presentes y se mantienen en principio disponibles para ser analizadas por los académicos e investigadores especializados –desde el (continuo) crecimiento exponencial de minorías protestantes, hasta movimientos religiosos de carácter trans-nacional que disputan el otorgamiento de derechos a minorías sexuales tanto en las calles[5] como en los medios de comunicación[6].

Ante este panorama de incidencias históricas y contemporáneas de lo religioso en “lo público”, es decir, en los plano económicos, campos culturales, terrenos educativos, dimensiones de moral pública y arenas políticas, surge inevitablemente la necesidad de investigar de maneras sistemáticas estos roles, incidencias o impactos. En seguida apunto de manera sucinta las que pueden representar aproximaciones de investigación débiles y un esbozo de criterios teórico-metodológicos alternativos para reducir las debilidades en dichas aproximaciones y poder así ofrecer conjuntos de análisis más comprensivos de lo religioso en lo público. En otras palabras, los párrafos siguientes no intentan criticar y solucionar estudios, trabajos o proyectos específicos, ni tampoco ofrecer pautas metodológicas “originales”, sino reflexionar sobre algunas de las estrategias de investigación un tanto más generales que se han aplicado en el estudio de lo religioso y sobre criterios alternativos que pueden disminuir los puntos ciegos de las primeras.

Una de las aproximaciones que resultan en hallazgos de investigación problemáticos es aquella que, con la intención de contrarrestar las interpretaciones monolíticas o exclusivamente “católicas” de las dimensiones religiosas en América Latina –y las teorizaciones universalistas de corte (neo)positivista– de alguna forma interpretan las instancias de heterogeneidad en dichos campos religiosos como fenómenos que son enteramente nuevos, como realidades autónomas y aisladas, o como “diversidades” que tienen una trayectoria y funcionamiento independientes de dinámicas religiosas y extra-religiosas de carácter más global. Se sostiene aquí que si bien la heterogeneidad histórica y actual de las dimensiones religiosas en América Latina es innegable y si bien las explicaciones e interpretaciones universalistas – o “latinoamericanistas” – son a todas luces inviables, los enfoques de investigación particularistas se beneficiarían grandemente de una perspectiva que coloque al objeto o sujeto de estudio en planos de interpretación más generales que incluyan concepciones mayor o menormente diacrónicas de lo religioso, marcos interpretativos trans-regionales o al menos trans-locales, así como abordajes teóricos claros que puedan en principio ser aplicables a otros casos empíricos.

Los abordajes que privilegian un solo nivel analítico, sea individual (micro), institucional (meso) o global (macro) son generalmente abordajes que se utilizan por separado tanto por razones de factibilidad del estudio en cuestión como por razones de priorización teórica o disciplinaria. Sin embargo, como en el caso de los abordajes particularistas que implícita o explícitamente pueden aislar “lo religioso” de dinámicas religiosas más generales o globales, el utilizar un solo nivel analítico podría representar hallazgos de investigación desconectados de dinámicas coetáneas relevantes que podrían ayudar a explicar o interpretar el objeto o sujeto de análisis. Sería ingenuo sugerir que todo abordaje debe incluir los tres niveles analíticos mencionados, pero conjugar al menos dos niveles de análisis puede sin duda resultar en hallazgos de investigación más comprensivos, y, además, en un incremento de las posibilidades de dialogo interdisciplinario, e inter-metodológico. En este punto es conveniente tener en cuenta el privilegio exclusivo del nivel institucional en muchas estrategias analíticas sobre lo religioso en América Latina[7].

Por último, cabe decir que las estrategias de investigación que no están acompañadas de reflexiones sustanciales y una postura explícita, cualquiera que esta sea, sobre los supuestos epistemológicos de la modernidad, el secularismo (societal-cultural) y el laicismo (de los estados) difícilmente pueden ofrecer hallazgos de investigación críticos y epistemológicamente consistentes. Tanto la modernidad, como sus complementos en el secularismo de nivel societal-cultural y el laicismo de nivel de (política o discurso de) estado, son realidades y paradigmas que afectan no sólo a los sujetos u objetos de estudio sino a los propios sujetos investigadores. La reflexión profunda y la toma de postura, cualquiera que esta sea, sobre estos paradigmas y sus supuestos epistemológicos convendrían mucho que se llevasen a cabo y las resoluciones o posicionamientos resultantes al respecto se hiciesen explícitos. De esta forma los debates teóricos y metodológicos sobre lo religioso en lo público podrían facilitarse significativamente. Además, si estas reflexiones y tomas de posturas se explicitaran y se llevaran a cabo de forma más o menos constante, se podría fortalecer de forma gradual la pluralidad de visiones en áreas extra-académicas. Entre estas últimas son las áreas de la sociedad civil y las instancias de gobierno que determinan políticas públicas, las que más podrían y deberían beneficiarse, pues no deben ser ajenas a los debates y reflexiones sobre la (post)modernidad que se pretende construir y sobre los roles que lo religioso puede tener, debe tener, o no puede ni debe tener en dicha (post)modernidad.

12 de Diciembre 2017.

 

[1] Lo religioso se entiende aquí en sentido amplio como institución u organización; creencia; procesos de afiliación, conversión y desafiliación; prácticas religiosas dentro y fuera de la institución; así como los discursos teológicos, valores y morales religiosas tanto de la institución, como de sus miembros y la de cualquier individuo o agregado sin representación institucional.

[2] Uribe G. 1997. ”El estudio de los nuevos cristianismos en América Latina. Las instituciones y la emergencia [sic] de una comunidad científica”. Redial, 8-9: 23-31.

[3] Ver por ejemplo: Fernandez D. 1996. La “Iglesia” que resistió a Pinochet: historia, desde la fuente oral, del Chile que no puede olvidarse, Madrid: IEPALA Ediciones; Vieira J.J. 2009. “Acomodações recíprocas: a igreja católica e o poder temporal na Argentina e no Brasil”, Passagens. Revista Internacional de História Política e Cultura Jurídica, 1(2):50-64;

[4] Ver por ejemplo: Löwy M. 1996. The War of God. Religion and Politics in Latin America. London; Nueva York: Verso; Reed J.P. 2008. “Religious Dialogue in the Nicaraguan Revolution”, Religion and Politics, 1:277-299.

[5] Ver por ejemplo: https://www.crhoy.com/nacionales/grupos-levantan-la-voz-contra-ideologia-de-genero-que-es/ ; https://www.eluniverso.com/noticias/2017/09/28/nota/6404131/iglesia-se-une-marcha-vida-argentina; http://www.larepublica.ec/blog/sociedad/2017/10/14/miles-participan-marcha-hijos-metas-guayaquil/; http://www.proceso.com.mx/491066/repudian-circulacion-en-la-cdmx-autobus-transfobico-del-consejo-mexicano-la-familia

[6] Ver por ejemplo: http://www.nacion.com/nacional/la-vida-y-la-familia-levantan-la-mano/B4O6Q2II2RGI5JPSRYUDIJXWJA/story/; http://www.americatv.com.pe/noticias/actualidad/realizan-marcha-familia-defender-matrimonio-entre-hombre-y-mujer-n134414; https://www.eluniverso.com/noticias/2017/09/28/nota/6404131/iglesia-se-une-marcha-vida-argentina; https://www.diariodecuyo.com.ar/columnasdeopinion/Ideologia-de-genero-20170721-0078.html; https://www.metroecuador.com.ec/ec/noticias/2017/10/14/mis-hijos-no-te-metas-asi-fue-la-multitudinaria-marcha-profamilia.html

[7] Morello G., Romero C., Rabbia H., Da Costa N. 2017. “An enchanted modernity: Making sense of Latin America’s religious landscape”, Critical Research on Religion, 5(3) 308–326.

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